¿Cómo se persigue el terrorismo?: la lista de organizaciones terroristas extranjeras de Estados Unidos

¿Cómo se persigue el terrorismo?: la lista de organizaciones terroristas extranjeras de Estados Unidos

Estados Unidos, como potencia mundial y líder en las políticas antiterroristas en las últimas dos décadas, cuenta con una serie de instrumentos, únicos en las democracias occidentales, para perseguir a nivel global este tipo de violencia. El entramado antiterrorista de Estados Unidos, extremadamente complejo y amplio, tiene un instrumento internacional: la lista de organizaciones terroristas extranjeras, con la cual se busca detener este tipo de violencia política. La lista de organizaciones terroristas extranjeras nació en 1997, es elaborada por el Departamento de Estado y el Fiscal General, y ratificada por el Congreso.  Tiene 5 objetivos: 1) apoyar y alentar los esfuerzos para frenar el financiamiento del terrorismo; 2) estigmatizar y aislar a las organizaciones terroristas a nivel internacional; 3) impedir donaciones, contribuciones y/o transacciones económicas con organizaciones terroristas; 4) aumentar la conciencia pública y el conocimiento de las organizaciones terroristas; y 5) señalar a otros gobiernos la preocupación por las organizaciones terroristas. Para que una organización sea incluida en esta lista es necesario documentar que se conforma por dos o más personas; que utiliza la violencia premeditada en contra de objetivos no combatientes; que está políticamente motivada (que no sea por mera ganancia monetaria personal); que se realiza en la clandestinidad; y que involucra a ciudadanos o territorios de más de un país. Para documentarlo el Departamento de Estado recopila información que demuestra que la organización cometió o incito a cometer actividades encaminadas a: 1) asesinar o causar lesiones corporales graves a una persona; 2) preparar o planificar una actividad terrorista; 3) recopilar información sobre posibles blancos de actividad terrorista y 4) solicitar recursos para financiar la actividad o...
¿Cuál es la consecuencia de no tener el programa para la Seguridad Nacional y el Sistema Nacional de Inteligencia?

¿Cuál es la consecuencia de no tener el programa para la Seguridad Nacional y el Sistema Nacional de Inteligencia?

Uno de los grandes fracasos del gobierno mexicano que encabeza el presidente López Obrador ha sido la seguridad. Probablemente no por falta genuina de voluntad, pero los hechos indican que no se han reducido sustancialmente los índices de criminalidad y la violencia sigue ganando terreno a la población.   Aunado a lo anterior, también preocupa que las acciones del gobierno parecen tener incluso contradicciones sobre cómo atender el fenómeno de la inseguridad. Se observan posturas diversas, especialistas dentro de su gobierno que no son escuchados y nadie parece poder decirle al presidente que su política en materia de seguridad ha sido y seguirá siendo un error mientras siga por la misma ruta. Ya en otras entregas hemos abordado que el fracaso del gobierno en temas de seguridad se puede deber a la forma vertical como el presidente toma decisiones, al haber reducido al CISEN de una inteligencia nacional a una instancia que solo analiza la inteligencia criminal, o a una Guardia Nacional que debido a su diseño iba a tardar mucho en poder ser eficiente y efectiva, etcétera. Pero también falta analizar el impacto que ha tenido tanto en el plano operativo como en la coordinación entre instancias el que el presidente no haya presentado ni el Programa para la Seguridad Nacional, ni una propuesta para crear el Sistema Nacional de Inteligencia (SNI). Sobre todo, el Programa para la Seguridad Nacional es un documento clave y que tuvo ya dos ediciones previas, la primera que se presentó en 2007 y la segunda en 2013 al inicio de la respectiva administración presidencial. Es un documento con visión de 6 años...
El proceso electoral y los próximos escenarios de inseguridad en México.

El proceso electoral y los próximos escenarios de inseguridad en México.

A partir del mes de octubre, México iniciará un periodo electoral que concluirá en junio de 2021. En las elecciones del siguiente año se elegirán más de 21 mil cargos de elección popular donde destacan la elección de 500 congresistas federales de la Cámara de Diputados, 15 gobernadores y diputados locales de 29 congresos. De acuerdo con nuestras estimaciones, la probabilidad es alta de que durante este proceso electoral aumenten en al menos 20% la incidencia delictiva en el País. Lo anterior se deriva de dos razonamientos principalmente: 1) los criminales requieren llegar a acuerdos con los nuevos funcionarios públicos y por lo tanto ejercerán violencia para intimidarlos y así tener una posición favorable para la negociación y 2) el sistema de seguridad federal podría verse afectado dada las aspiraciones políticas del titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Este punto es importante porque por primera vez en 20 años—desde que se creó en el año 2000 la Secretaría de Seguridad Pública, su posterior transformación en Comisión Nacional de Seguridad en 2013 y la nueva creación en 2019 que es la Secretaría de Seguridad Ciudadana— el titular a cargo de la seguridad pública del País abandonará el cargo para buscar un puesto de elección popular. Ese movimiento hará que durante un periodo de tiempo y mientras el nuevo titular que lo reemplace se adapta, las líneas de mando se atorarán, varios compromisos y acuerdos institucionales se tendrán que rehacer y las personas tendrán que acostumbrarse a nuevos métodos y objetivos de trabajo. Mientras tanto, los criminales aprovecharan este tiempo para infiltrarse en las campañas como ha sucedido anteriormente. Evidentemente,...
¿Recortes presupuestarios para salvar a las policías en Estados Unidos?

¿Recortes presupuestarios para salvar a las policías en Estados Unidos?

Durante la pandemia, como consecuencia del uso de la fuerza policial, los homicidios de George Floyd en Minneapolis, Breonna Taylor en Louisville y Ahmaud Arbery en Georgia, en conjunto con el movimiento de Black Lives Metters, la solicitud de recortes presupuestarios a las policías ha sido retomada como demanda social e iniciado una reforma policial en algunas de las ciudades de Estados Unidos. Los recortes presupuestarios y el movimiento que lo sustenta, iniciado en la década de los sesenta del siglo pasado, tiene como objetivo reducir los recursos asignados a las instituciones policiales. Es parte de la agenda liberal que, inclusive, busca su desaparición. La demanda parte de la idea de que los recursos pueden ser de mayor utilidad para disminuir la violencia y criminales si se invierte en servicios sociales, en particular para las comunidades marginalizadas. El movimiento busca que se inviertan los recursos en programas educativos y/o de salud que enfrenten retos sociales como la pobreza, el desempleo, la falta de hogar y los desórdenes mentales, lo cual ayudaría de mejor manera a disuadir la criminalidad. Asimismo, en programas alternativos de seguridad pública que reduzcan las tensiones raciales y culturales entre las comunidades y la policía. La discusión sobre la forma en que deben de actuar las policías se remonta a su nacimiento; pesea a ello, Jerry Ratcliffe (Reducing crime, 2019) identifica que la policía moderna tiene cuatro objetivos centrales: prevenir el crímen, incrementar la seguridad de la comunidad, construir confianza pública en la policía y hacerlo de forma justa y conforme a la normativa. Esta variedad de responsabilidades desencadena que los oficiales paricipen en actividades tanto...
2020, el inicio de la reforma policial global

2020, el inicio de la reforma policial global

2020 ha sido uno de los años de mayor intensidad para las instituciones policiales, no solamente han tenido que ayudar o encargarse de contener la pandemia del COVID-19 sino que también, a escasos cuatro meses de que termine el año, se ha comenzado una discusión que vislumbra el inicio de una reforma policial, posiblemente, similar a la realizada a consecuencia de los atentados del 11 de septiembre en los Estados Unidos de América. La reforma policial con la pandemia se demostró es un asunto pendiente o inacabado.  Algunas naciones, como México, apenas comenzaban a vislumbrar un nuevo tipo de policías democráticas y ciudadanas cuando llegó la pandemia a cambiar las reglas del juego; asimismo, presionó a las más modernas policías del planeta para enfrentar los retos pendientes derivados de modelos policiales ajenos a las comunidades de mayor vulnerabilidad, violentos en contra de los ciudadanos, con tintes racistas y renuentes a adaptarse a las cambiantes y flexibles demandas y necesidades ciudadanas. Al momento se vislumbran por lo menos tres temas que impulsan la reforma policial: 1) el uso de las tecnologías; 2) la militarización; y 3) el uso de la fuerza. Estos tres, entrelazados y parte del ethos de las instituciones policiales, son sólo la evidencia de las deficiencias institucionales, de una serie de demandas ciudadanas insatisfechas, en algunos casos, difíciles de conciliar; así como, sobre el falso dilema de incompatibilidad entre la libertad y la seguridad. El uso de las tecnologías y su desarrollo de las pasadas décadas amplía de forma no imaginada las posibilidades de recolección y análisis de información; al igual que de acciones de prevención, contención,...
¿El presidente Lopez Obrador también usará la “Kingpin Strategy”?

¿El presidente Lopez Obrador también usará la “Kingpin Strategy”?

El gobierno del Presidente López Obrador no había detenido a un líder criminal importante desde que asumió el poder ejecutivo en diciembre de 2018. Eso era una gran diferencia en términos de la estrategia de seguridad con respecto a las dos administraciones presidenciales anteriores que habían dedicado infinidad de recursos humanos, tecnológicos y financieros para detener a algunos de los líderes criminales que operan en México. Es cierto que descabezar organizaciones nunca fue una prioridad del presidente. Lo comenta de forma pública durante sus conferencias y en privado a miembros de su gabinete. Su tesis con respecto al combate a la inseguridad se basa en una aproximación distinta (con respecto a las administraciones anteriores) y que consiste principalmente en combatir la corrupción, otorgar perdón a delincuentes que implica los controvertidos “abrazos no balazos” y enfocarse en temas sociales. Probablemente, la detención del líder del Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), José Antonio Yépez, podría ser un indicador de que la postura presidencial o quizá de algunos miembros del gobierno cambió y entonces se estaría considerando que descabezar a las organizaciones criminales pudiera ser útil y en consecuencia seguir implementándose. En inglés, la estrategia de ir tras los jefes criminales para dejar acéfalas las organizaciones, se le conoce como kingpin. Fue diseñada por la DEA (Drug Enforcement Agency) desde principios de los 90s e impuesta y aplicada tanto para perseguir narcotraficantes en Colombia, México y otros países, como para perseguir terroristas en Afganistán. La estrategia tiene por supuesto variantes, primero se debe decidir si se asesinará o solo se detendrá al líder criminal. En segundo lugar, se tiene que...