Caso Lafarge: un nuevo elemento del portafolio de herramientas antiterroristas

Caso Lafarge: un nuevo elemento del portafolio de herramientas antiterroristas

CIS Pensamiento Estratégico 42-2022 Descargar PDF En múltiples ocasiones nos hemos referido al portafolio de instrumentos legales a los que podría acceder el gobierno mexicano de ser catalogada la criminalidad organizada transnacional como terrorismo. Este amplio portafolio, para la persecución de individuos, las organizaciones y Estados Nación vinculados con esta actividad violenta, se robusteció esta semana con la resolución de un caso ejemplar, que nos puede ser de utilidad lo que se puede hacer en contra de los actores, en este caso una empresa, que se vinculan y benefician de la actividad terrorista. El 18 de octubre pasado, Cementos Lafarge en Siria, una subsidiaria de la empresa francesa de construcción Lafarge SA, acordó pagar una multa en Estados Unidos por 778 millones de dólares, al declararse culpable por compartir información criminal y conspirar para proporcionar apoyo material y recursos, entre 2013 y 2014 en Siria, a las organizaciones terroristas Estado Islámico de Irak, al-Sham (ISIS), y al Frente al-Nusrah (ANF); siendo la primera sentencia de su tipo en contra de una empresa que desarrolló y se benefició de los vínculos con el terrorismo. La acusación, efectuada en Estados Unidos conforme al Acta de brindar apoyo material a los terroristas y en conjunto a la lista de las organizaciones terroristas extranjeras designadas por el Departamento de Estado de Estados Unidos; se refiere a los beneficios que obtuvo la empresa en Siria durante una época en donde se vivía un conflicto armado que dejó un saldo aproximado, calculado por la Organización de las Naciones Unidas, la muerte de aproximadamente 500 mil personas, periodo durante el cual la subsidiaria, actualmente parte de...
Seguridad… entre lo civil y militar

Seguridad… entre lo civil y militar

La tensión entre el ámbito civil y el militar en lo que a la seguridad en México continúa. La propuesta del Presidente de la República para que la Guardia Nacional sea adscrita, formalmente, a la Secretaría de la Defensa Nacional demuestra y hace evidente, de nueva cuenta, los problemas que el país tiene para conformar sus instituciones gubernamentales en lo que es considerada la primera función del Estado y precondición para la vida social, económica y política: la seguridad.  El dilema entre lo civil y militar se encuentra generalizado en las democracias occidentales, son escasos los países ausentes de debates sobre quiénes deben encargarse de la seguridad y los límites que se les impone para respetar los derechos humanos y ciudadanos. Ni los Estados Unidos, ni el Reino Unido, ni Francia, ni España, ni Argentina, ni Chile y tampoco las lejanas Nueva Zelanda o Australia, lo tienen resuelto, pues la búsqueda del equilibrio entre seguridad y libertad continúa, así como la selección del mejor tipo de institución a encargarle esa compleja y flexible seguridad del siglo XXI.  El caso mexicano es peculiar y paradigmático, pues, a diferencia de las naciones antes mencionadas, tiene retos de criminalidad y violencia muy distintos. Aquellas naciones no son cede de organizaciones criminales transnacionales como las mexicanas, ni son exportadoras de violencia, tampoco tienen niveles similares de violencia criminal y menos han perdido control territorial, como sucede en nuestro país.  La militarización es una tendencia internacional, la complejidad y flexibilidad criminal obligan a buscar la adaptación constante de los cuerpos burocráticos. Las policías militares, aparte de la lealtad y la obediencia que las distinguen,...
Señales internacionales para la lucha contra la criminalidad mexicana

Señales internacionales para la lucha contra la criminalidad mexicana

La semana pasada se hizo público que el ex presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, consultó la posibilidad de eliminar criminales en suelo mexicano. Mientras tanto, el Departamento de Estado colocó como prioridad el contrabando y consumo de fentanilo y el Centro para el Monitoreo de Droga en Europa alertaron de una expansión en la participación de ciudadanos mexicanos en el tráfico y contrabando de metanfetaminas.  La idea de Donald Trump, que por fortuna no prosperó, hace evidente y explícita una noción que desde hace más de una década circula en los pasillos de la comunidad de seguridad e inteligencia para enfrentar la amenaza criminal mexicana: calificar de terrorismo a la violencia extrema que ejercen para así instrumentar una campaña para combatirla; que bien podría ser la síntesis de las experiencias de los Estados Unidos en Pakistán, Yemen y/o Somalia. Desde los atentados el 11 de septiembre de 2001, en la posterior guerra global contra el terrorismo, los Estados Unidos de América han liderado una campaña preventiva que incluye eliminar blancos terroristas en aquellos lugares en donde los gobiernos locales son omisos o se encuentran incapacitados para detener o eliminar la amenaza. El uso de vehículos aéreos no tripulados y la creación de la mítica baraja de póker con las caras de 52 blancos preferentes y prioritarios de la guerra contra el terrorismo han sido claves para la campaña. Pakistán, Somalia y Yemen, son lugares en donde de forma intensiva se ha desarrollado la campaña preventiva que se ha visto cristalizada con el despliegue de un equipo de fuerzas especiales para eliminar a Osama Bin Laden...
¿Está México preparado para la guerra?

¿Está México preparado para la guerra?

La invasión del gobierno ruso a Ucrania plantea el primer conflicto del siglo que hace recordar la bipolaridad y pone en ciernes lo que podría llamarse la III Guerra Mundial. Las acciones militares rusas, los apoyos recibidos por Ucrania por algunas democracias occidentales y la neutralidad China, hace que la invasión y su escalada tenga repercusiones globales de graves consecuencias para México. México es, hasta el momento, un país pacifista con capacidades militares limitadas para enfrentar amenazas y retos internos. No es un país que ponga en riesgo a otras naciones por lo que es impensable su participación militar en lo que bien podría configurarse como la III Guerra Mundial. Por lo menos, no de una forma convencional, con el envió de armas y tropas fuera del esquema de los ejércitos de pacificación de la Organización de las Naciones Unidas. Esta vocación pacifista no implica que, en caso de guerra, México pudiera continuar con el discurso de neutralidad que fue medianamente funcional hasta el siglo pasado. Su posición geopolítica, las nuevas formas de combate y la globalización e interdependencia, hacen que el territorio mexicano, a diferencia de otros, sea uno más de los codiciados espacios de batalla; ante ello, es pertinente preguntarse qué tanto la Nación se encuentra preparada para una guerra de escala mundial. En caso de que los Estados Unidos sean parte de una guerra mundial, nuestro país, por vecindad y relación estratégica, se vuelve un actor relevante. El intercambio comercial, suministro de recursos naturales, de materias primas e inclusive de insumos de la industria militar harían de México un blanco natural para el adversario. El ataque...