Seguridad y movilidad humana post pandémica

La pandemia esta transformando la vida humana, modificando los paradigmas e ideas y abriendo nuevas posibilidades. De entre todas las consecuencias, a raíz de un uso de las tecnologías para el teletrabajo y la educación a distancia, una de las más visibles es la de la movilidad de las personas, que hasta el momento no se ha calculado pero que tendrá un impacto directo en la seguridad. Aunado a lo anterior, y también como resultado de la pandemia, las metrópolis actualmente viven una transformación. Los edificios de oficinas han quedado obsoletos y vacíos ante las adaptaciones laborales y beneficios económicos del teletrabajo. Los negocios y sus consumidores han experimentado los intercambios comerciales a distancia, haciendo en muchos casos innecesario arrendar un local. La educación a distancia demostró ser beneficioso para algunos sectores de la población a los que les es imposible moverse a los centros educativos. En general, las implicaciones de la presencialidad para la salud, el tiempo, dinero y esfuerzo han resultado en una serie de transformaciones y revaloraciones que de manera inminente transforman las dinámicas sociales, sobre todo en los lugares con altas densidades poblacionales. Actualmente, algunos centros de trabajo están experimentando y descubriendo los retos y oportunidades del teletrabajo, calculando los costos y evaluando las prácticas y a los trabajadores; así como sus medios para disminuir costos y ampliar su presencia en el mercado. Pequeños o medianos despachos han dejado de tener oficinas y las grandes empresas están estructurándose de forma híbrida, dejando claro que existe una disposición a nuevas formas de trabajo.  Las burocracias gubernamentales también están practicando el teletrabajo e inclusive se ha comenzado...

¿Qué esperar sobre el Dialogo de Seguridad de Alto Nivel entre México y Estados Unidos?

En el marco del Dialogo de Seguridad de Alto Nivel entre México y Estados Unidos, los países se comprometieron a establecer un marco integral y de largo plazo que guie las acciones binacionales de seguridad, salud y desarrollo. La idea clave de este nuevo entendimiento, llamado “Bicentenario”, fue que ambos países incorporaran por igual sus prioridades en materia de seguridad. Esto, es positivo dado que los anteriores esfuerzos en materia de seguridad binacional reflejaban solamente los temas norteamericanos. Podemos entonces enmarcar al “Entendimiento Bicentenario” como el tercer capítulo de la historia bilateral en materia de inteligencia y seguridad. El primer capítulo fue el llamado “Proceso de Certificación contra las Drogas”, un instrumento inútil para el combate a la criminalidad en México, pero si bastante eficaz para violar la soberanía de México ya que lo sometía a estar cooperando, bajo amenazas de que en caso de incumplimiento habría sanciones comerciales muy graves, con la agenda que dictaran los norteamericanos y sin ninguna corresponsabilidad de su parte dado que este proceso de certificación solo reflejaba el interés norteamericano en el combate a las drogas. Durante la primera década del S.XXI, los expresidentes Fox y Calderón terminaron con la certificación, pero crearon, junto con el gobierno de Washington, el segundo capítulo de esta historia y que fue la llamada “Iniciativa Mérida”. Este instrumento también fue poco útil para el combate a la criminalidad en México. Su objetivo era que el gobierno norteamericano transfiriera recursos y equipo, así como dar capacitación a funcionarios en México en materia del combate a la criminalidad, sin embargo, el proyecto no funcionaba porque en primer lugar no...

¿Cómo llamar a la violencia extrema mexicana?

La semana pasada, en dos ciudades de México, Salamanca, en el estado de Guanajuato y Puebla, en el estado del mismo nombre, se utilizaron artefactos explosivos en contra de blancos específicos. Este evento, como los que se han presentado en el pasado, vuelven a evidenciar las dificultades para conceptualizar y catalogar el tipo de violencia extrema que se vive en el país. El concepto de terrorismo es el primero que viene a la mente cuando se presenta el uso de un artefacto explosivo. La falta de un acuerdo mundial y una definición formal para catalogar este tipo de violencia deja que los ciudadanos tomen como referencia lo que en su imaginario se adapte para explicar los actos destructivos.  Existen mas de 200 definiciones académicas del terrorismo y cientos más de tipo legal en los marcos normativos de los países, por lo que es difícil establecer lo que es y no es el terrorismo. Desde la academia, en esas 200 definiciones, existe una coincidencia que puede ser de utilidad para comprender y diferenciar este concepto de la violencia extrema mexicana. El terrorismo suele incluir: 1) el uso de la violencia; 2) con fines políticos y 3) como medio para incidir en una sociedad. La violencia utilizada por el terrorismo, para comunicar y llamar la atención a las demandas políticas e ideológicas marxistas, de supremacismo blanco, la subordinación del Estado a la religión, la autonomía o independencia, al ser utilizada por otro tipo de organizaciones, generalmente criminales, suele confundir el debate, pese a la relación entre estas dos actividades ilegales. El terrorismo se suele vincular con la criminalidad de manera coyuntural...

¿Qué debería preocuparnos del ataque en Salamanca?

El pasado domingo 19 de septiembre, en Salamanca, Guanajuato, murieron 2 personas y otras resultaron heridas tras la explosión de un artefacto explosivo. El debate en los siguientes días se concentró en determinar si era un acto terrorista, sin embargo, nosotros consideramos que la clave, desde el punto de vista de la inteligencia, no está en el acto mismo, sino en el dominio de la técnica mostrada ese día por parte de los perpetradores. Por muchos años, en CIS Pensamiento Estratégico hemos dado puntual seguimiento al fenómeno del terrorismo tanto doméstico como internacional, los artefactos explosivos improvisados y la utilización de técnicas terroristas por parte de organizaciones criminales. Sin embargo, a pesar de que consideramos que lo sucedido en Salamanca no fue un acto terrorista, este evento tuvo elementos interesantes que lo hacen similar a algunos otros actos conducidos por grupos que han abrazado el terrorismo en México. El tipo de ataque no define si es terrorismo o no. Es decir, no por que haya explosivos es terrorismo y no por que haya armas pequeñas o ligeras en una escena del crimen es un acto criminal simple. Tanto es probable que el terrorista utilice la venta de drogas para financiarse como también lo es que el narcotraficante utilice explosivos para amedrentar a sus adversarios o al gobierno que combate.  Un ataque cuya finalidad sea utilizar el terror como método multiplicador de fuerza para cambiar o imponer una situación política que convenga al perpetrador es un ataque terrorista. Por el otro lado, cuando el objetivo final que se persigue en un ataque es obtener una ganancia monetaria –independientemente de si...

20 años y 10 lecciones de la era terrorista

Los atentados terroristas ocurridos el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, definieron la seguridad a nivel mundial de los últimos veinte años. La amenaza terrorista, el asunto global de mayor relevancia para las democracias durante este tiempo, sin contar la reciente pandemia por COVID-19, marcó una nueva era global, con impactos en todas las esferas humanas. Con la caída de la primera torre del World Trade Center a las 9:59 am de aquel martes se dio comienzo a una guerra global contra el terrorismo de la cual podemos extraer las siguientes 10 lecciones.

3 muestras del protagonismo de México en seguridad internacional

México, en las últimas dos décadas, ha sido reservado en los temas de seguridad internacional. Desde la intensión, durante el gobierno de Fox, de cambiar el voto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a favor de la intervención en Irak a cambio una reforma migratoria, poco se ha realizado en el campo. El actual gobierno parece estar dispuesto a modificar esta situación con la participación en temas de seguridad de gran relevancia que parecían olvidados…

La Seguridad Nacional y el sistema científico y tecnológico

La Seguridad y el poder Nacional dependen en gran medida de las capacidades científicas y tecnológicas de un país. El conocimiento científico define el nivel soberano, el papel y la posición de los países en el planeta. La competencia global por el bienestar es intensa y son pocas las naciones con sistemas de ciencia y tecnología que les permitan desarrollar soluciones para la permanencia de su Nación y el bienestar de las poblaciones. Los sistemas de ciencia y tecnología afinados son los que actualmente están desarrollando las vacunas para el COVID-19, los que están entendiendo y diseñando las formas en que van a funcionar las sociedades, los que lideran los cambios económicos y las estructuras políticas; en resumen, las que suministran el conocimiento y el desarrollo científico y tecnológico que definen el nivel de progreso de las demás naciones. La ciencia y tecnología son un tema transversal de la Seguridad Nacional; en este sentido, México tiene un sistema de ciencia y tecnología en proceso de maduración y con las características propias de un país con recursos limitados, mismo que rara vez le reconoce su papel para la Seguridad Nacional, pese a que desde las instancias civiles y militares se desarrolla conocimiento científico y tecnológico que busca solucionar los problemas nacionales y tener un impacto en los internacionales.  Los escasos recursos humanos altamente calificados dedicados al sistema público científico y tecnológico, en el ámbito civil, dependen en las inversiones que el Estado hace desde el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. Este es el responsable de invertir en la formación de nuevas generaciones con conocimientos de punta en programas de...

Una Guardia Nacional para la seguridad interior¿y el resto del sistema?

El presidente de México, en contra de las solicitudes realizadas por expertos y grupos de interés, inició el proceso para incorporar a la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional. Con ello, culminaría el proceso, más allá de la cuestionable militarización de la seguridad en el país, de la creación de una institución para la seguridad interior. México tiene un problema serio de criminalidad y violencia, distinto al que se enfrentan otras democracias occidentales. El crimen organizado se extiende en los 32 estados de la república; tiene control tanto de sectores sociales, políticos y económicos, así como un control territorial amplio, cercano al 30%, según el Departamento de Defensa de EEUU; sin mencionar los vínculos transnacionales, imposibles de enfrentar con instituciones de seguridad pública o ciudadana como las mexicanas. La criminalidad mexicana es un asunto de seguridad interior. Esta es una seria amenaza a las personas, los valores, la libertad, las instituciones del Estados y la democracia; elementos necesarios para que todas las personas puedan disfrutar sus vidas. Ante ello, la necesidad de acudir a las Fuerzas Armadas en la lucha contra la criminalidad y su violencia es evidente y común en las democracias occidentales. Poco o nada debería asustar una institucionalización similar a las que se ha producido en las, más o menos desarrolladas, democracias occidentales europeas y latinoamericanas.  Las organizaciones que encuentran su origen en las fuerzas armadas, como Gendarmerías, Guardias Civiles, Policías Militares y Carabineros conviven de forma cotidiana con aquellas emanadas del ámbito civil, como los servicios de inteligencia, de protección de fronteras, las Policías Nacionales y Federales, agencias de Investigación criminal y Policías de...