Mineápolis y Jalisco: las distintas velocidades de la Reforma Policial

Mineápolis y Jalisco: las distintas velocidades de la Reforma Policial

Mineápolis y Jalisco: las distintas velocidades de la Reforma Policial En pleno 2020 con la pandemia del COVID-19 y la necesidad de reforzar la distancia entre las personas, dos eventos de barbarie, en escenarios completamente diferentes, han puesto la lupa en una de las instituciones conservadoras, opacas y necesarias en el Estado moderno: la policía. Las instituciones policiales durante la pandemia han vivido una nueva y estresante situación. Por un lado, ante la ausencia de las personas en las calles, han visto una reducción de los crímenes, el desorden y de las actividades antisociales a las que se deben enfocar. Mientras que, por otro lado, se vieron requeridas para controlar a las personas que no cumplieran las ordenanzas sanitarias, apoyar a los servicios de emergencia y monitorear los espacios públicos. Estas variadas funciones, propias de la seguridad ciudadana y los modelos de policía de proximidad extendidos en las democracias occidentales, demuestra que hoy en día algunas instituciones de policía saben responder a las necesidades ciudadanas ajenas a la persecución de las actividades criminales y al ejercicio legítimo de la violencia. Esta situación zanjaba el debate sobre su valiosa función social y demostraba que la reforma emprendida para mejorar a las policías ha dado resultados, o al menos eso parecía. El 25 de mayo en Mineápolis, Minesota en Estados Unidos de América, George Floyd fue asesinado por los oficiales de policía Derek Chauvin, Thomas Lane, J. Alexander Kueng y Tou Thao, quienes ejercieron un exceso de violencia al arrestarlo tras ser acusado por hacer un pago con un posible billete falso de 20 dólares. Casi 10 días después, en Jalisco...
¿Cuál es el costo de una sociedad polarizada para la seguridad?

¿Cuál es el costo de una sociedad polarizada para la seguridad?

Los recientes acontecimientos en los Estados Unidos, sobre el exceso de uso de fuerza de la Policía de Minneapolis en contra de George Floyd, nos recuerdan un tema de mucho interés para los análisis de inteligencia. Esto es que, la propensión de la gente a tomar las calles de forma violenta para hacerse escuchar ante un incidente que detone su enojo, está directamente relacionada con altos niveles de polarización dentro de la sociedad que se viralizan por las profundas crisis económicas y/o de inseguridad. Hay muchas razones por las cuales las sociedades se van polarizando de forma más intensiva. Por ejemplo, a veces influyen ciertos contextos nacionales que tienen tal influencia—cómo un líder político que a través del discurso tiende a dividir— que dejan marcadas a personas y logran polarizar sus opiniones; o también contextos internacionales, como una guerra, que van creando masas críticas de opinión a favor y en contra que dividen el debate. Adicionalmente, la polarización se va alimentando de otras variables que están presentes en la sociedad pero que muchas veces no son lo suficientemente discutidas en su relación con la inseguridad. La pobreza, el racismo, la inequidad, los abusos de poder, la violación de derechos humanos, la falta de libertad de expresión o la fragmentación política, son tan solo algunos ejemplos. Una forma muy común de medir esas polarizaciones es en el llamado debate 2.0. Esto es en las redes sociales donde la gente opina, presenta argumentos, ofrece información—falsa o no— y que pueden utilizarse para saber las posiciones de un sector de la población. Lo importante es que muchas de estas polarizaciones se van...
El COVID-19 y la nueva realidad para la seguridad en las ciudades

El COVID-19 y la nueva realidad para la seguridad en las ciudades

El COVID-19 y la nueva realidad para la seguridad en las ciudades La seguridad de los países y su prevalencia en el futuro depende de la forma en que se desarrollen sus ciudades. El COVID-19 ha evidenciado la vulnerabilidad de estos lugares y, en el mejor de los casos, podrá ser un catalizador para un cambio en por lo menos tres campos: 1) la seguridad; 2) el trabajo y 3) el transporte público. Cuestiones nodales para el funcionamiento de las ciudades y que de efectuarse adecuadamente podría beneficiar a su población, aumentar su importancia a nivel nacional y su impacto internacional. Las ciudades han sido los lugares en donde se han desarrollado los modelos de seguridad, en particular los policiales. Nueva York, Londres y Chicago son los referentes en cuanto a desarrollo e innovación en el campo, sin ellas es imposible comprender lo que se realiza alrededor del mundo para contener las actividades criminales y disminuir el desorden y las conductas antisociales, de forma integral y poniendo en el centro al ciudadano. A nivel mundial, los modelos democráticos de seguridad han sido de utilidad durante la pandemia para contar con una autoridad próxima a la sociedad que la guia en las medidas de confinamiento. Con el COVID-19, las policías de las grandes ciudades tuvieron que poner una pausa a la lucha contra la criminalidad para encargarse de controlar los comportamientos sociales y auxiliar a las personas. Las calles y lugares vacíos, así como la reducida movilidad modificaron el comportamiento criminal dando un espacio para que los recursos policiales se enfocaran en la emergencia. Las tecnologías aplicadas a la seguridad...