Señales internacionales para la lucha contra la criminalidad mexicana

Señales internacionales para la lucha contra la criminalidad mexicana

La semana pasada se hizo público que el ex presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, consultó la posibilidad de eliminar criminales en suelo mexicano. Mientras tanto, el Departamento de Estado colocó como prioridad el contrabando y consumo de fentanilo y el Centro para el Monitoreo de Droga en Europa alertaron de una expansión en la participación de ciudadanos mexicanos en el tráfico y contrabando de metanfetaminas.  La idea de Donald Trump, que por fortuna no prosperó, hace evidente y explícita una noción que desde hace más de una década circula en los pasillos de la comunidad de seguridad e inteligencia para enfrentar la amenaza criminal mexicana: calificar de terrorismo a la violencia extrema que ejercen para así instrumentar una campaña para combatirla; que bien podría ser la síntesis de las experiencias de los Estados Unidos en Pakistán, Yemen y/o Somalia. Desde los atentados el 11 de septiembre de 2001, en la posterior guerra global contra el terrorismo, los Estados Unidos de América han liderado una campaña preventiva que incluye eliminar blancos terroristas en aquellos lugares en donde los gobiernos locales son omisos o se encuentran incapacitados para detener o eliminar la amenaza. El uso de vehículos aéreos no tripulados y la creación de la mítica baraja de póker con las caras de 52 blancos preferentes y prioritarios de la guerra contra el terrorismo han sido claves para la campaña. Pakistán, Somalia y Yemen, son lugares en donde de forma intensiva se ha desarrollado la campaña preventiva que se ha visto cristalizada con el despliegue de un equipo de fuerzas especiales para eliminar a Osama Bin Laden...
¿Cómo llamar a la violencia extrema mexicana?

¿Cómo llamar a la violencia extrema mexicana?

La semana pasada, en dos ciudades de México, Salamanca, en el estado de Guanajuato y Puebla, en el estado del mismo nombre, se utilizaron artefactos explosivos en contra de blancos específicos. Este evento, como los que se han presentado en el pasado, vuelven a evidenciar las dificultades para conceptualizar y catalogar el tipo de violencia extrema que se vive en el país. El concepto de terrorismo es el primero que viene a la mente cuando se presenta el uso de un artefacto explosivo. La falta de un acuerdo mundial y una definición formal para catalogar este tipo de violencia deja que los ciudadanos tomen como referencia lo que en su imaginario se adapte para explicar los actos destructivos.  Existen mas de 200 definiciones académicas del terrorismo y cientos más de tipo legal en los marcos normativos de los países, por lo que es difícil establecer lo que es y no es el terrorismo. Desde la academia, en esas 200 definiciones, existe una coincidencia que puede ser de utilidad para comprender y diferenciar este concepto de la violencia extrema mexicana. El terrorismo suele incluir: 1) el uso de la violencia; 2) con fines políticos y 3) como medio para incidir en una sociedad. La violencia utilizada por el terrorismo, para comunicar y llamar la atención a las demandas políticas e ideológicas marxistas, de supremacismo blanco, la subordinación del Estado a la religión, la autonomía o independencia, al ser utilizada por otro tipo de organizaciones, generalmente criminales, suele confundir el debate, pese a la relación entre estas dos actividades ilegales. El terrorismo se suele vincular con la criminalidad de manera coyuntural...

¿Qué debería preocuparnos del ataque en Salamanca?

El pasado domingo 19 de septiembre, en Salamanca, Guanajuato, murieron 2 personas y otras resultaron heridas tras la explosión de un artefacto explosivo. El debate en los siguientes días se concentró en determinar si era un acto terrorista, sin embargo, nosotros consideramos que la clave, desde el punto de vista de la inteligencia, no está en el acto mismo, sino en el dominio de la técnica mostrada ese día por parte de los perpetradores. Por muchos años, en CIS Pensamiento Estratégico hemos dado puntual seguimiento al fenómeno del terrorismo tanto doméstico como internacional, los artefactos explosivos improvisados y la utilización de técnicas terroristas por parte de organizaciones criminales. Sin embargo, a pesar de que consideramos que lo sucedido en Salamanca no fue un acto terrorista, este evento tuvo elementos interesantes que lo hacen similar a algunos otros actos conducidos por grupos que han abrazado el terrorismo en México. El tipo de ataque no define si es terrorismo o no. Es decir, no por que haya explosivos es terrorismo y no por que haya armas pequeñas o ligeras en una escena del crimen es un acto criminal simple. Tanto es probable que el terrorista utilice la venta de drogas para financiarse como también lo es que el narcotraficante utilice explosivos para amedrentar a sus adversarios o al gobierno que combate.  Un ataque cuya finalidad sea utilizar el terror como método multiplicador de fuerza para cambiar o imponer una situación política que convenga al perpetrador es un ataque terrorista. Por el otro lado, cuando el objetivo final que se persigue en un ataque es obtener una ganancia monetaria –independientemente de si...
20 años y 10 lecciones de la era terrorista

20 años y 10 lecciones de la era terrorista

Los atentados terroristas ocurridos el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, definieron la seguridad a nivel mundial de los últimos veinte años. La amenaza terrorista, el asunto global de mayor relevancia para las democracias durante este tiempo, sin contar la reciente pandemia por COVID-19, marcó una nueva era global, con impactos en todas las esferas humanas. Con la caída de la primera torre del World Trade Center a las 9:59 am de aquel martes se dio comienzo a una guerra global contra el terrorismo de la cual podemos extraer las siguientes 10 lecciones. Primera: la seguridad es un asunto global. Los atentados terminaron con las dudas sobre el carácter trasnacional y deslocalizado de la amenaza terrorista. Desde aquel día, quedó claro que desde lugares remotos se puede causar altos niveles de destrucción y violencia, que la cooperación, coordinación y acción conjunta son las herramientas claves para que la comunidad internacional enfrente a este tipo de amenazas. También, que las instituciones tienen que reformarse para adaptarse contantemente a las nuevas y cambiantes situaciones transfronterizas de riesgo y amenaza a la Seguridad Nacional y la vida de las personas. Segunda: el terrorismo es un riesgo para cualquier persona en cualquier lugar. Las naciones democráticas liberales con poblaciones apóstatas e intereses económicos anglosajones o europeos han tenido que extremar precauciones ante la amenaza terrorista para evitar ataques en sus territorios. Las personas con vidas ajenas a las visiones radicales no están exentas de ser víctimas de un ataque terrorista, al igual que cualquier nación que sea socia o amiga de las que representan la democracia y libertad. Ello ha deslocalizado...
El nuevo terrorismo post Afganistán

El nuevo terrorismo post Afganistán

El fin último de un grupo o un individuo que abraza la causa terrorista es imponer una condición política a su adversario. El infundir miedo a una población, a través del acto terrorista, es un medio para alcanzar ese fin último que desean. Siempre se ha reconocido, que, si bien las organizaciones terroristas cometen infinidad de actos criminales, en realidad nunca lograran obtener una victoria decisiva y final sobre sus adversarios. ETA no lo logro, tampoco lo hicieron el Ejército Republicano Irlandés, Sendero Luminoso, Hamas, o los Montoneros. El terrorismo era más bien considerado una técnica de combate que azota a una sociedad a los gobiernos que son blanco de estos ataques, pero que no ganará al final del día. Una razón que explica lo anterior, es que las organizaciones terroristas no tienen una estructura organizacional que les permita operar con suficiente fuerza para ganar batallas importantes y consecuentemente imponer su condición política de forma decisiva al adversario.  Es decir, sus estructuras son muy útiles y efectivas para operar en la clandestinidad y generar terror constante a través de sus actos—incluso traspasando las fronteras de su propia zona de acción— pero no tienen capacidad financiera, técnica y humana para derrotar a esos gobiernos que han elegido de adversarios. No es que no puedan tener esta capacidad, sino que la lógica del terrorismo es trabajar ya sea a partir de inspirar nuevos individuos (los llamados lobos solitarios) o con células que operen de forma descentralizada y casi sin nulo control del núcleo de la organización. Sin embargo, los hechos recientes en Afganistán parecen haber cambiado esta tesis y lo que...
¿Crimen organizado como terrorismo en México?

¿Crimen organizado como terrorismo en México?

Las dificultades para reprimir las actividades criminales y violentas en México, se piensa, podrían ser disminuidas con el desarrollo de una política antiterrorista. En este sentido, la senadora Lilly Téllez presentó el pasado 7 de julio una propuesta de reforma al código penal que, pese a sus limitaciones, podría servir como base para comenzar a delinear lo que pudiera ser el inicio de una política antiterrorista. Teóricamente, el crimen organizado y el terrorismo son cuestiones diferentes, de eso no hay duda. Lo que sí se encuentra a debate es qué tantos beneficios acarrearían utilizar los instrumentos antiterroristas para luchar contra la, transnacional y violenta, criminalidad mexicana. La propuesta de la senadora Téllez explora tímidamente este camino, pues se limita a incluir en el capítulo de terrorismo del código penal las actividades criminales, cuestión que difícilmente podría significar un cambio sustancial que ayude a la lucha contra la criminalidad en el territorio nacional, ya que no profundiza en las complejidades de las actividades criminales, las terroristas y sobre el uso de la violencia. La criminalidad mexicana y el terrorismo comparten elementos comunes, de ahí la pertinencia de luchar contra ellos con instrumentos del mismo tipo. En este sentido, las dos actividades, de manera general: 1) se conforman por grupos de personas organizadas; 2) tienen mecanismos de reclutamiento; 3) procesos de radicalización; 3) utilizan la violencia; 4) tienen injerencia en la vida social, política y económica; 4) crean redes tanto de protección como de defensa social, política y económica; 5) tienen mecanismos de control territorial; y 6) se vinculan con otras organizaciones de su tipo; pese a la diferencia en objetivos...