México y el sistema europeo para la lucha contra la criminalidad de Europol

El pasado 11 de junio, el gobierno de México anunció el fin de las negociaciones para la firma de un convenio de colaboración con la Agencia para la Cooperación Policial de la Unión Europea o Europol. Con este acto parece terminar un proceso iniciado en 2012, cuando el Consejo Europeo dio autorización al director de Europol para iniciar negociaciones con México. El interés de Europol para la firma de un convenio de colaboración se puede rastrear a 2012, cuando la Agencia presentó el caso de negocios para la cooperación con México, en donde estableció el interés operativo para el fortalecimiento de la lucha transnacional contra la criminalidad que afectaba a los Estados que componen la Unión Europea, lo cual llevó a que se iniciaran contactos informales entre, las hoy extintas, Secretaría de Seguridad Pública Federal y la Procuraduría General de la República para que comenzaran a conocer el sistema Europol y a participar en actividades de formación. Desde un año antes, en 2011, en los productos de inteligencia de Europol, realizados con información de sus 27 Estados Miembro, organizaciones internacionales como Interpol y de los Estados terceros como Estados Unidos de América, Canadá, Australia o Colombia, se identificó a las organizaciones criminales trasnacionales mexicanas como una amenaza a la seguridad de los Estados europeos. En particular presentaron información y datos sobre el tráfico de drogas realizado por viajeros aéreos de México a la Unión Europa y sobre la presencia de representantes de las organizaciones criminales mexicanas en algunos países europeos como España o Italia. Europol también identificó en aquel año el aumento en las actividades de las organizaciones dedicadas...

¿Por qué atentaron contra Omar García Harfuch?

Hay muchas organizaciones criminales en México que planean y realizan atentados en contra de funcionarios de seguridad o inteligencia. Sin embargo, son pocas las que se atreven a realizarlo contra altos y muy visibles funcionarios, y sobre todo sabiendo que la posibilidad de éxito del atentado es relativamente baja. Las razones por las cuales una organización decide cometer un atentado de esta magnitud no dependen solamente de los decomisos o acciones puntuales que la autoridad realiza en su contra. Si esa fuera la lógica, entonces habría atentados diarios. Recordemos que todos los días los criminales pierden drogas, operadores, informantes, rutas, insumos, aliados, etcétera y no por eso salen a matar al primer alto funcionario responsable por la pérdida que tuvieron. No debe perderse de vista que las organizaciones criminales mexicanas tienen objetivos económicos y no políticos. Esto significa que su motivación es el dinero, por lo cual sus objetivos son controlar insumos, productos, rutas, mercados, etcétera. En este sentido, claro que ejercen violencia de forma indiscriminada o dirigida en contra de autoridades o grupos rivales que afectan su negocio. Pero esa violencia les es útil como un medio para alcanzar un fin económico; el objetivo de la organización no es andar cometiendo atentados en contra de altos funcionarios. Lo que se debe tomar en cuenta es que, además de las pérdidas que tiene una organización, los criminales deciden, planean y ejecutan un atentado a partir de una característica muy importante que consiste en su capacidad que tienen para innovar. Por ejemplo, hay organizaciones criminales que, frente a una perdida a manos de la autoridad, su capacidad de innovación se...

Las operaciones encubiertas en México: el caso del Juez Villegas

Las operaciones encubiertas en México: el caso del Juez Villegas Los índices de criminalidad en México continúan a la alza. Cualquier estadística oficial o privada que tomemos nos dirá que la seguridad se ha deteriorado en la gran mayoría de las ciudades del territorio nacional desde hace muchos años, aunque de forma más acelerada en los últimos 11 meses. La receta gubernamental mexicana, desde hace más de 15 años, ha sido de alguna u otra forma la misma: invertir grandes cantidades de recursos públicos para mitigar la intensidad y la frecuencia de la actividad criminal. Una parte importante de esas inversiones realizadas ha sido el fortalecimiento de las operaciones encubiertas –sobre todo de forma más intensa desde el sexenio del expresidente Calderón—como un mecanismo intrusivo para reunir información del enemigo. Cabe aclarar que las operaciones encubiertas son una subactividad de la inteligencia, es decir, no pertenecen a las actividades rutinarias de esta disciplina como son la recolección o el análisis de información, por lo cual tienen su propia dinámica y funcionamiento. Una operación encubierta realizada de forma efectiva sería aquella en donde el enemigo no sabe que se le espía, a pesar de que pudiera tener sus sospechas. Por ello, la superioridad tecnológica juega un papel importante dentro de las operaciones ya que permiten conocer de cerca al enemigo, pero disminuyen la posibilidad de ser descubierto. Esto implica entonces, que se requieren desarrollar esas tecnologías o adquirirlas de quienes ya las tienen y para ello destinar grandes presupuestos para poder tener esa ventaja sobre el adversario. Es importante resaltar que esas inversiones las realizan las instancias de inteligencia y...

Mineápolis y Jalisco: las distintas velocidades de la Reforma Policial

Mineápolis y Jalisco: las distintas velocidades de la Reforma Policial En pleno 2020 con la pandemia del COVID-19 y la necesidad de reforzar la distancia entre las personas, dos eventos de barbarie, en escenarios completamente diferentes, han puesto la lupa en una de las instituciones conservadoras, opacas y necesarias en el Estado moderno: la policía. Las instituciones policiales durante la pandemia han vivido una nueva y estresante situación. Por un lado, ante la ausencia de las personas en las calles, han visto una reducción de los crímenes, el desorden y de las actividades antisociales a las que se deben enfocar. Mientras que, por otro lado, se vieron requeridas para controlar a las personas que no cumplieran las ordenanzas sanitarias, apoyar a los servicios de emergencia y monitorear los espacios públicos. Estas variadas funciones, propias de la seguridad ciudadana y los modelos de policía de proximidad extendidos en las democracias occidentales, demuestra que hoy en día algunas instituciones de policía saben responder a las necesidades ciudadanas ajenas a la persecución de las actividades criminales y al ejercicio legítimo de la violencia. Esta situación zanjaba el debate sobre su valiosa función social y demostraba que la reforma emprendida para mejorar a las policías ha dado resultados, o al menos eso parecía. El 25 de mayo en Mineápolis, Minesota en Estados Unidos de América, George Floyd fue asesinado por los oficiales de policía Derek Chauvin, Thomas Lane, J. Alexander Kueng y Tou Thao, quienes ejercieron un exceso de violencia al arrestarlo tras ser acusado por hacer un pago con un posible billete falso de 20 dólares. Casi 10 días después, en Jalisco...

¿Cuál es el costo de una sociedad polarizada para la seguridad?

Los recientes acontecimientos en los Estados Unidos, sobre el exceso de uso de fuerza de la Policía de Minneapolis en contra de George Floyd, nos recuerdan un tema de mucho interés para los análisis de inteligencia. Esto es que, la propensión de la gente a tomar las calles de forma violenta para hacerse escuchar ante un incidente que detone su enojo, está directamente relacionada con altos niveles de polarización dentro de la sociedad que se viralizan por las profundas crisis económicas y/o de inseguridad. Hay muchas razones por las cuales las sociedades se van polarizando de forma más intensiva. Por ejemplo, a veces influyen ciertos contextos nacionales que tienen tal influencia—cómo un líder político que a través del discurso tiende a dividir— que dejan marcadas a personas y logran polarizar sus opiniones; o también contextos internacionales, como una guerra, que van creando masas críticas de opinión a favor y en contra que dividen el debate. Adicionalmente, la polarización se va alimentando de otras variables que están presentes en la sociedad pero que muchas veces no son lo suficientemente discutidas en su relación con la inseguridad. La pobreza, el racismo, la inequidad, los abusos de poder, la violación de derechos humanos, la falta de libertad de expresión o la fragmentación política, son tan solo algunos ejemplos. Una forma muy común de medir esas polarizaciones es en el llamado debate 2.0. Esto es en las redes sociales donde la gente opina, presenta argumentos, ofrece información—falsa o no— y que pueden utilizarse para saber las posiciones de un sector de la población. Lo importante es que muchas de estas polarizaciones se van...

El COVID-19 y la nueva realidad para la seguridad en las ciudades

El COVID-19 y la nueva realidad para la seguridad en las ciudades La seguridad de los países y su prevalencia en el futuro depende de la forma en que se desarrollen sus ciudades. El COVID-19 ha evidenciado la vulnerabilidad de estos lugares y, en el mejor de los casos, podrá ser un catalizador para un cambio en por lo menos tres campos: 1) la seguridad; 2) el trabajo y 3) el transporte público. Cuestiones nodales para el funcionamiento de las ciudades y que de efectuarse adecuadamente podría beneficiar a su población, aumentar su importancia a nivel nacional y su impacto internacional. Las ciudades han sido los lugares en donde se han desarrollado los modelos de seguridad, en particular los policiales. Nueva York, Londres y Chicago son los referentes en cuanto a desarrollo e innovación en el campo, sin ellas es imposible comprender lo que se realiza alrededor del mundo para contener las actividades criminales y disminuir el desorden y las conductas antisociales, de forma integral y poniendo en el centro al ciudadano. A nivel mundial, los modelos democráticos de seguridad han sido de utilidad durante la pandemia para contar con una autoridad próxima a la sociedad que la guia en las medidas de confinamiento. Con el COVID-19, las policías de las grandes ciudades tuvieron que poner una pausa a la lucha contra la criminalidad para encargarse de controlar los comportamientos sociales y auxiliar a las personas. Las calles y lugares vacíos, así como la reducida movilidad modificaron el comportamiento criminal dando un espacio para que los recursos policiales se enfocaran en la emergencia. Las tecnologías aplicadas a la seguridad...

Estrategias de la seguridad

En la actualidad, nuestra principal amenaza es el Crimen Organizado. Sin embargo, la naturaleza de los riesgos a los que nos enfrentamos actualmente ha evolucionado y hoy por hoy son naturaleza asimétrica, de tal forma que enfrentamos a una pandemia que vulneran no solo la seguridad personal también trastoca otros ámbitos. Al ser el Estado el responsable de brindar seguridad y establecer la estrategia debemos de entenderlo y coadyuvar con las medidas rumbo adecuado para salir de la crisis con el menor impacto. En estrategia un principio fundamental es la seguridad. En medio de un momento tan crítico, es sorprendente observar el desarrollo que ha alcanzado la cultura de seguridad en la mayoría de los habitantes de nuestro país, haciendo referencia a las medidas de cuidado y protección a las que nos sujetamos de manera directa e indirecta todos los días, estimamos y prevemos situaciones, seleccionamos los lugares a los que acudiremos, tomamos medidas, recomendamos y muchas veces decidimos de forma acertada, creamos escenarios con una visión estructurada, tenemos una ciudadanía más demandante en información. Se necesita continuidad en la acción otro principio básico de estrategia ser contundente en las políticas de seguridad entrar de lleno, de no hacerlo, el esfuerzo habrá sido en vano, la normalización del orden lleva tiempo y es necesario arriesgarse con dinámicas distintas e innovadoras la Guardia Nacional como estrategia central de este gobierno en curso apuesta a resolver el tema más importante que afecta a todos los mexicanos, la inseguridad y la lucha contra el crimen organizado. Es prioritario definir las reglas sobre el uso de las fuerzas de Seguridad Pública Municipal, Estatal y...

La importancia de reforzar los mapas delictivos

Las expectativas de las instancias de seguridad federal, estatales y municipales era que en tiempos de confinamiento se pudieran reducir los delitos y niveles de violencia que habían venido incrementándose desde el 2019 en varias partes del territorio mexicano. La sorpresa fue que no solo no se contuvo esa alza, sino que aumentó el clima de violencia en el país. El razonamiento de las instancias de seguridad parecía lógico: entre menos gente en la calle, particularmente en zonas con altos índices de criminalidad y violencia, menor probabilidad de asaltos o robos y otro  tipo de delitos que afectan a la sociedad. No obstante, al darse el resultado totalmente opuesto, quedó en evidencia que había un débil entendimiento de la delincuencia y que el confinamiento no ha sido una herramienta eficaz para reducir la violencia. En un inicio se asumió que el confinamiento iba a facilitarle a las autoridades en sus actividades de supervisión y protección, particularmente a los policías en sus rondines rutinarios al haber un menor número de personas en la calle y con ello una reducción en el número de situaciones imprevistas. A pesar de ello, se ha visto cómo la delincuencia, organizada y de pequeña escala, ha utilizado esta situación para aprovechar las horas muertas del día, momentos en que las calles normalmente estarían siendo transitadas, para salir a realizar sus actividades ilegales con la tranquilidad de que hay un menor riesgo a ser capturados en el acto. La falla en la lógica de que el confinamiento forzado por la pandemia iba a conllevar a menores niveles de delincuencia muestra no solo una falla en la...

El COVID-19 y las amenazas criminales y terroristas

El COVID-19 y su afectación global ha tenido repercusiones en la forma en que se desarrollan las amenazas a la seguridad de los Estados y las personas. El uso de las instituciones de seguridad y las dinámicas implementadas para la contención de la pandemia COVID-19 están dando forma a los diversos fenómenos criminales y terroristas, los cuales se han adaptado y aprovechado la contingencia para continuar con sus actividades ilegales. Tanto la criminalidad como el terrorismo están demostrando capacidad de adaptación al actual escenario. Las dos actividades, de diferentes formas, continúan actuando y aprovechando los espacios que se crean por la contingencia. El terrorismo internacional, si bien ha visto una reducción en el número de atentados, ha aprovechado la pandemia para proseguir con las actividades de reclutamiento y de expansión ideológica en las poblaciones locales. Las campañas de propaganda se han intensificado, tanto de Al Qaeda como del autodenominado Estado Islámico, han aprovechado la contingencia para enaltecer a las organizaciones, ganar adeptos y simpatías con mensajes relacionados con la supremacía religiosa ante a pandemia, sobre la enfermedad como castigo o venganza y la importancia de la lectura rigurosa y radical de los textos religiosos y la protección divina ante la enfermedad. Esto se ha visto acompañado del enaltecimiento a medidas contrarias a las libertades, específicamente las relacionadas con la exposición de los rostros de las mujeres y del cierre de lugares que corrompen la moral. Las organizaciones terroristas, han incitado a la rebeldía en contra de las medias de contención sanitarias que impiden la celebración de actividades religiosas y a persuadir a los infieles a reflexionar sobre sus sistemas...

¿Habrá desobediencia civil frente al COVID-19?

El Diputado Porfirio Muñoz Ledo exponía, a través de su cuenta de Twitter, que las declaraciones que hizo Javier Alatorre, del noticiero de TV Azteca, para que no se acataran a las disposiciones del Consejo de Salubridad, era un llamado a la desobediencia civil. El tema de la desobediencia civil, producto del confinamiento de la sociedad, es muy relevante. Sobre todo, desde el punto de vista de la inteligencia esta situación invita a abrir una serie de interrogantes con miras a reducir el riesgo en dado caso de que suceda. Proponemos tres preguntas centrales para abordarlo. ¿Es posible que haya desobediencia civil producto del confinamiento? En términos simples, la desobediencia civil se refiere a una protesta colectiva que rechaza las normas (temporales o permanentes) que se han establecido por un gobierno. Esa protesta puede darse contra gobiernos autoritarios o también en sistemas democráticos en rechazo el estado de derecho impuesto por la autoridad. John Rawls y Jürgen Habermas han escrito ampliamente sobre el tema. La desobediencia civil aparece cuando los intereses o demandas de la sociedad no son considerados por el propio sistema político. Lo importante es que no depende enteramente de la madurez de un sistema político o la popularidad de un presidente. Por lo tanto, la respuesta para el caso de México es que si pudiera suceder la desobediencia civil. Esta hipótesis se ve favorecida por los altos niveles de polarización política que existen recientemente, y que permiten que sectores de la sociedad consideren que las medidas del gobierno están afectando sus derechos. ¿Cuándo aparecería la desobediencia social? No hay una receta mágica que haga que aparezca...