¿Qué esperar sobre el Dialogo de Seguridad de Alto Nivel entre México y Estados Unidos?

En el marco del Dialogo de Seguridad de Alto Nivel entre México y Estados Unidos, los países se comprometieron a establecer un marco integral y de largo plazo que guie las acciones binacionales de seguridad, salud y desarrollo. La idea clave de este nuevo entendimiento, llamado “Bicentenario”, fue que ambos países incorporaran por igual sus prioridades en materia de seguridad. Esto, es positivo dado que los anteriores esfuerzos en materia de seguridad binacional reflejaban solamente los temas norteamericanos. Podemos entonces enmarcar al “Entendimiento Bicentenario” como el tercer capítulo de la historia bilateral en materia de inteligencia y seguridad. El primer capítulo fue el llamado “Proceso de Certificación contra las Drogas”, un instrumento inútil para el combate a la criminalidad en México, pero si bastante eficaz para violar la soberanía de México ya que lo sometía a estar cooperando, bajo amenazas de que en caso de incumplimiento habría sanciones comerciales muy graves, con la agenda que dictaran los norteamericanos y sin ninguna corresponsabilidad de su parte dado que este proceso de certificación solo reflejaba el interés norteamericano en el combate a las drogas. Durante la primera década del S.XXI, los expresidentes Fox y Calderón terminaron con la certificación, pero crearon, junto con el gobierno de Washington, el segundo capítulo de esta historia y que fue la llamada “Iniciativa Mérida”. Este instrumento también fue poco útil para el combate a la criminalidad en México. Su objetivo era que el gobierno norteamericano transfiriera recursos y equipo, así como dar capacitación a funcionarios en México en materia del combate a la criminalidad, sin embargo, el proyecto no funcionaba porque en primer lugar no...
20 años y 10 lecciones de la era terrorista

20 años y 10 lecciones de la era terrorista

Los atentados terroristas ocurridos el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, definieron la seguridad a nivel mundial de los últimos veinte años. La amenaza terrorista, el asunto global de mayor relevancia para las democracias durante este tiempo, sin contar la reciente pandemia por COVID-19, marcó una nueva era global, con impactos en todas las esferas humanas. Con la caída de la primera torre del World Trade Center a las 9:59 am de aquel martes se dio comienzo a una guerra global contra el terrorismo de la cual podemos extraer las siguientes 10 lecciones. Primera: la seguridad es un asunto global. Los atentados terminaron con las dudas sobre el carácter trasnacional y deslocalizado de la amenaza terrorista. Desde aquel día, quedó claro que desde lugares remotos se puede causar altos niveles de destrucción y violencia, que la cooperación, coordinación y acción conjunta son las herramientas claves para que la comunidad internacional enfrente a este tipo de amenazas. También, que las instituciones tienen que reformarse para adaptarse contantemente a las nuevas y cambiantes situaciones transfronterizas de riesgo y amenaza a la Seguridad Nacional y la vida de las personas. Segunda: el terrorismo es un riesgo para cualquier persona en cualquier lugar. Las naciones democráticas liberales con poblaciones apóstatas e intereses económicos anglosajones o europeos han tenido que extremar precauciones ante la amenaza terrorista para evitar ataques en sus territorios. Las personas con vidas ajenas a las visiones radicales no están exentas de ser víctimas de un ataque terrorista, al igual que cualquier nación que sea socia o amiga de las que representan la democracia y libertad. Ello ha deslocalizado...
3 muestras del protagonismo de México en seguridad internacional

3 muestras del protagonismo de México en seguridad internacional

México, en las últimas dos décadas, ha sido reservado en los temas de seguridad internacional. Desde la intensión, durante el gobierno de Fox, de cambiar el voto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a favor de la intervención en Irak a cambio una reforma migratoria, poco se ha realizado en el campo. El actual gobierno parece estar dispuesto a modificar esta situación con la participación en temas de seguridad de gran relevancia que parecían olvidados. El presidente López Obrador se ha caracterizado por ser un ejecutivo reservado a la política interna y que en pocas ocasiones opina sobre los sucesos internacionales de seguridad. No así su equipo de gobierno, particularmente la Secretaría de Relaciones Exteriores, liderada por Marcelo Ebrard, el político que siendo secretario de Seguridad Pública de la Ciudad de México, junto con empresarios, contrato los servicios del ex alcalde de Nueva York Rudolf Giuliani para reformar el sistema de seguridad de la megalópolis en 2002. A casi veinte años de la contratación del también ex abogado de Donald Trump, la Secretaría de Relaciones Exteriores ha demostrado su interés en ampliar la participación de México en asuntos de seguridad internacional a partir de tres acciones. La primera fue la reacción ante la muerte de 23 personas en un ataque en contra de población hispana el 3 de agosto de 2019 en la ciudad fronteriza de El Paso en Texas, EEUU, realizado por el supremacista de 21 años Patrick Wood Crusius. La Secretaría de Relaciones Exteriores actuó condenando el ataque como un acto de terrorismo e informó que iniciarían procesos legales por acciones de terrorismo realizadas...
El nuevo terrorismo post Afganistán

El nuevo terrorismo post Afganistán

El fin último de un grupo o un individuo que abraza la causa terrorista es imponer una condición política a su adversario. El infundir miedo a una población, a través del acto terrorista, es un medio para alcanzar ese fin último que desean. Siempre se ha reconocido, que, si bien las organizaciones terroristas cometen infinidad de actos criminales, en realidad nunca lograran obtener una victoria decisiva y final sobre sus adversarios. ETA no lo logro, tampoco lo hicieron el Ejército Republicano Irlandés, Sendero Luminoso, Hamas, o los Montoneros. El terrorismo era más bien considerado una técnica de combate que azota a una sociedad a los gobiernos que son blanco de estos ataques, pero que no ganará al final del día. Una razón que explica lo anterior, es que las organizaciones terroristas no tienen una estructura organizacional que les permita operar con suficiente fuerza para ganar batallas importantes y consecuentemente imponer su condición política de forma decisiva al adversario.  Es decir, sus estructuras son muy útiles y efectivas para operar en la clandestinidad y generar terror constante a través de sus actos—incluso traspasando las fronteras de su propia zona de acción— pero no tienen capacidad financiera, técnica y humana para derrotar a esos gobiernos que han elegido de adversarios. No es que no puedan tener esta capacidad, sino que la lógica del terrorismo es trabajar ya sea a partir de inspirar nuevos individuos (los llamados lobos solitarios) o con células que operen de forma descentralizada y casi sin nulo control del núcleo de la organización. Sin embargo, los hechos recientes en Afganistán parecen haber cambiado esta tesis y lo que...
¿Qué hacer cuando en seguridad no hay definición política?

¿Qué hacer cuando en seguridad no hay definición política?

Hemos señalado en varias ocasiones el grave error estratégico en que incurrió el gobierno del presidente López Obrador al inicio de su sexenio, que no definió un objetivo claro en materia de seguridad pública, interior y nacional. Los objetivos definidos desde lo más alto de la política son claves por muchas razones, pero principalmente por que manifiestan de forma explícita el estado final que desea alcanzar un gobierno determinado en materia de seguridad y orienta los recursos a su disposición hacia esa dirección trazada. Esta falta de definición perjudicó a las instituciones recién creadas como la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y a otras que se reacomodaban como el Centro Nacional de Inteligencia. Los especialistas de esas instituciones obviamente pudieron confundirse al no saber que cursos de acción tomar para alcanzar el éxito ni tampoco cómo se debían coordinar. En resumen, sin objetivos no hay nada y el presidente no corregirá en el resto de su administración ese error que tiene de origen y que afectan los resultados en materia de seguridad y deja en vulnerabilidad a la población frente a la criminalidad. Entonces ¿Qué hacer con la seguridad cuando no hay objetivos políticos definidos? ¿Qué pasa con las instituciones, los recursos y su personal? La teoría indica que, a falta de liderazgo político, la planeación y la definición de objetivos tendría que desplazarse hacia aquellas burocracias conocedoras de las amenazas y las vulnerabilidades que afectan a un país en particular. Sobre todo, la responsabilidad tendría que caer en burocracias profesionales, estables, sujetas a rendición de cuentas y con pesos y contrapesos democráticos. Por una parte, las...
¿Crimen organizado como terrorismo en México?

¿Crimen organizado como terrorismo en México?

Las dificultades para reprimir las actividades criminales y violentas en México, se piensa, podrían ser disminuidas con el desarrollo de una política antiterrorista. En este sentido, la senadora Lilly Téllez presentó el pasado 7 de julio una propuesta de reforma al código penal que, pese a sus limitaciones, podría servir como base para comenzar a delinear lo que pudiera ser el inicio de una política antiterrorista. Teóricamente, el crimen organizado y el terrorismo son cuestiones diferentes, de eso no hay duda. Lo que sí se encuentra a debate es qué tantos beneficios acarrearían utilizar los instrumentos antiterroristas para luchar contra la, transnacional y violenta, criminalidad mexicana. La propuesta de la senadora Téllez explora tímidamente este camino, pues se limita a incluir en el capítulo de terrorismo del código penal las actividades criminales, cuestión que difícilmente podría significar un cambio sustancial que ayude a la lucha contra la criminalidad en el territorio nacional, ya que no profundiza en las complejidades de las actividades criminales, las terroristas y sobre el uso de la violencia. La criminalidad mexicana y el terrorismo comparten elementos comunes, de ahí la pertinencia de luchar contra ellos con instrumentos del mismo tipo. En este sentido, las dos actividades, de manera general: 1) se conforman por grupos de personas organizadas; 2) tienen mecanismos de reclutamiento; 3) procesos de radicalización; 3) utilizan la violencia; 4) tienen injerencia en la vida social, política y económica; 4) crean redes tanto de protección como de defensa social, política y económica; 5) tienen mecanismos de control territorial; y 6) se vinculan con otras organizaciones de su tipo; pese a la diferencia en objetivos...