La actualización del modelo de policía local para mejorar la seguridad en México

La actualización del modelo de policía local para mejorar la seguridad en México

Los esfuerzos federales, para fortalecer las instituciones de seguridad locales, realizados por la Secretaría de Seguridad Ciudadana y Protección Civil comienzan a dar resultados con la implementación de modelo nacional de policía y justicia cívica. El modelo pretende actualizar las instituciones de seguridad y dotarlas de prácticas basadas en evidencia utilizadas, con resultados positivos, en las democracias occidentales para reducir la criminalidad y la violencia. Una de las deudas de los actores políticos es la creación de instituciones de seguridad para enfrentar tanto la delincuencia común como el crimen organizado a nivel local. Por más que se quiera convencer que una fuerza federal podrá tener presencia y capacidades de investigación en todo el territorio mexicano, la debilidad de un régimen democrático y de libertades terminan por desmentirlo. El fortalecimiento de las instituciones locales es una opción para disminuir la inseguridad que impera en el país. Los esfuerzos en estados y municipios para mejorar las instituciones son varios, algunos con buenos resultados; muy pocos de ellos premiados por el voto popular y el reconocimiento de las capacidades técnicas de los operadores. Pues hasta el momento, mejorar la seguridad en contadas ocasiones es una variable que incida en el reconocimiento ciudadano que se emite por medio del voto. Los alcaldes y gobernadores tienen pocos incentivos y herramientas para hacer frente a los fenómenos delictivos. En la mayoría de los casos son vulnerables a las camarillas político-criminales que reinan en sus territorios, cuando la misma estructura institucional no es parte del gobierno criminal. La corrupción endémica se alimenta de escasos recursos financieros, dificultades para el reclutamiento, oficiales desmotivados con pocos conocimientos e...
¿Y después de Durazo?

¿Y después de Durazo?

El pasado 1 de octubre, en el seminario sobre Violencia y Paz de El Colegio de México, el Dr. Alfonso Durazo, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), abrió la posibilidad de dejar su responsabilidad para competir en las elecciones a gobernador en Sonora. El hecho, previsible desde que aceptó el encargo presidencial, implicará un nuevo liderazgo que, a corto plazo, tendrá que lidiar con la postergada reforma policial y producir resultados en uno de los temas prioritarios para el país. La titularidad de la seguridad durante el presente siglo ha sido ocupada por 8 hombres: 4 abogados, 1 ingeniero, 1 médico naval, 1 administrador de empresas y 1 ingeniero/abogado. De ellos, los abogados han sido lo que han dirigido el mayor tiempo: 8 años; un ingeniero fue titular 6; el ingeniero/abogado 3; y el médico naval y administrador de empresas lo fueron por 1 año. Los encargos más cortos, de 1 año, fueron de 2 abogados y el administrador, mientras que el de mayor duración fue de un ingeniero. De estos 8 hombres, 1 actualmente dirige la seguridad (Durazo), otro es titular de la Fiscalía General de la Nación (Getz Manero); otro aspira a la gubernatura de Campeche (Sales); 1 se dedica a la consultoría (Rubido); 2 se encuentran en retiro (Mondragón y Medina Mora); 1 falleció (Martín Huerta) y el último se encuentra detenido en EU (García Luna). De estos 8 hombres, 7 al momento de aceptar el encargo tenían experiencia amplia y probada en el campo de la seguridad y en la investigación y prosecución del delito, el actual titular, Alfonso Durazo, no....
Una policía para la nueva realidad en las ciudades

Una policía para la nueva realidad en las ciudades

Como consecuencia de la pandemia, se están produciendo cambios importantes, en los sistemas sociales, políticos y económicos, a tal grado que se pronostica que, a su final, el mundo habrá cambiado y creado una nueva realidad. Esta idea, fundamentada en las implicaciones de las modificaciones que hemos realizado en dichos sistemas en los pasados nueve meses obliga a pensar que tipo de instituciones, específicamente las policiales, vamos a necesitar y desear en la nueva realidad. A nivel global, los cambios en la vida de las personas son palpables. Las sociedades y sus gobiernos, con la intención de disminuir los contagios y las muertes de las personas, aplicaron medidas de distanciamiento social y de confinamiento que modificaron las relaciones humanas. Como consecuencia, se presentaron retos económicos para gran parte de la población, en especial esos cientos de millones que viven al día. La delincuencia y violencia modificó sus patrones de comportamiento; la distribución geopolítica se modificó y algunas actividades económicas, hasta antes de la pandemia indispensables, no se han logrado recuperar de su suspensión. En las relaciones humanas, la desconfianza hacia el otro y la irresponsabilidad de muchos, demostraron la debilidad de los lazos humanos, la falta de solidaridad y el enfrentamiento de ideas. La policía, una de las instituciones más conservadoras y adversas al cambio, tendrá que hacer frente a las consecuencias de esta situación y hacer esfuerzos para reconsiderar y replantear su función en esta nueva realidad. Particularmente, las instituciones creadas y desarrolladas para dar seguridad en las ciudades deberán atender nuevas demandas y escenarios, en estos lugares que, por sus particularidades, se han visto seriamente impactados por...
¿Recortes presupuestarios para salvar a las policías en Estados Unidos?

¿Recortes presupuestarios para salvar a las policías en Estados Unidos?

Durante la pandemia, como consecuencia del uso de la fuerza policial, los homicidios de George Floyd en Minneapolis, Breonna Taylor en Louisville y Ahmaud Arbery en Georgia, en conjunto con el movimiento de Black Lives Metters, la solicitud de recortes presupuestarios a las policías ha sido retomada como demanda social e iniciado una reforma policial en algunas de las ciudades de Estados Unidos. Los recortes presupuestarios y el movimiento que lo sustenta, iniciado en la década de los sesenta del siglo pasado, tiene como objetivo reducir los recursos asignados a las instituciones policiales. Es parte de la agenda liberal que, inclusive, busca su desaparición. La demanda parte de la idea de que los recursos pueden ser de mayor utilidad para disminuir la violencia y criminales si se invierte en servicios sociales, en particular para las comunidades marginalizadas. El movimiento busca que se inviertan los recursos en programas educativos y/o de salud que enfrenten retos sociales como la pobreza, el desempleo, la falta de hogar y los desórdenes mentales, lo cual ayudaría de mejor manera a disuadir la criminalidad. Asimismo, en programas alternativos de seguridad pública que reduzcan las tensiones raciales y culturales entre las comunidades y la policía. La discusión sobre la forma en que deben de actuar las policías se remonta a su nacimiento; pesea a ello, Jerry Ratcliffe (Reducing crime, 2019) identifica que la policía moderna tiene cuatro objetivos centrales: prevenir el crímen, incrementar la seguridad de la comunidad, construir confianza pública en la policía y hacerlo de forma justa y conforme a la normativa. Esta variedad de responsabilidades desencadena que los oficiales paricipen en actividades tanto...
El dilema de la 4T en la construcción de instituciones de seguridad

El dilema de la 4T en la construcción de instituciones de seguridad

La reforma policial en México continúa esperando tiempos mejores. Pese al impulso de la 4T para instaurar un nuevo modelo de policía basado en inteligencia y de las reflexiones a nivel internacional sobre el uso de la fuerza y la función de los policías, principalmente a raíz del homicidio del afroamericano George Floyd en Estados Unidos, todo indica que poco se avanzará en la construcción de las instituciones policiales que necesita el país. La realidad mexicana en seguridad se puede establecer en dos grandes retos: el primero es el de la delincuencia común y el segundo la criminalidad organizada, local, nacional o transnacional y violenta. Estos dos, por más intersecciones que presenten y su nada despreciable mutua alimentación, se comportan y tienen capacidades muy diferentes para dañar a las personas y sus bienes; utilizar la violencia; penetrar el sector político, social y económico; y expandirse territorialmente. Para las instituciones del Estado, estos dos retos implican el desarrollo de una amplia variedad de estrategias y acciones encaminadas a enfrentar los múltiples y extensos factores que crean, facilitan e incentivan la violación de la ley. Estas estrategias, tanto preventivas como reactivas; basadas en buenas prácticas y evidencia; ya sean civiles o militares; con participación de la sociedad civil, financiamiento del sector privado y agencias internacional o sin ellos, crean un espectro variado de acciones gubernamentales, en los tres niveles de gobierno, generalmente inconexas, temporales y en competencia. El establecimiento de un modelo nacional de policía parece ser la propuesta de la 4T para ordenar y estructurar la respuesta estatal hacia la criminalidad. Este esfuerzo, posiblemente sexenal, podría llegar a ayudar a...