¿Por qué atentaron contra Omar García Harfuch?

¿Por qué atentaron contra Omar García Harfuch?

Hay muchas organizaciones criminales en México que planean y realizan atentados en contra de funcionarios de seguridad o inteligencia. Sin embargo, son pocas las que se atreven a realizarlo contra altos y muy visibles funcionarios, y sobre todo sabiendo que la posibilidad de éxito del atentado es relativamente baja.

Las razones por las cuales una organización decide cometer un atentado de esta magnitud no dependen solamente de los decomisos o acciones puntuales que la autoridad realiza en su contra. Si esa fuera la lógica, entonces habría atentados diarios. Recordemos que todos los días los criminales pierden drogas, operadores, informantes, rutas, insumos, aliados, etcétera y no por eso salen a matar al primer alto funcionario responsable por la pérdida que tuvieron.

No debe perderse de vista que las organizaciones criminales mexicanas tienen objetivos económicos y no políticos. Esto significa que su motivación es el dinero, por lo cual sus objetivos son controlar insumos, productos, rutas, mercados, etcétera. En este sentido, claro que ejercen violencia de forma indiscriminada o dirigida en contra de autoridades o grupos rivales que afectan su negocio. Pero esa violencia les es útil como un medio para alcanzar un fin económico; el objetivo de la organización no es andar cometiendo atentados en contra de altos funcionarios.

Lo que se debe tomar en cuenta es que, además de las pérdidas que tiene una organización, los criminales deciden, planean y ejecutan un atentado a partir de una característica muy importante que consiste en su capacidad que tienen para innovar. Por ejemplo, hay organizaciones criminales que, frente a una perdida a manos de la autoridad, su capacidad de innovación se limita a cobrar venganza ya sea matando policías al azar, incursionando en nuevas actividades criminales, secuestrando funcionarios, colocando narcomantas, etcétera. Hay otras, que su capacidad de innovación es mucho mayor y entonces deciden cometer este tipo de atentados mediáticos, altamente visibles y que incluso les pueden resultar perjudiciales ya que la autoridad puede ir con tal fuerza en contra de ellos que podrían reducir sus entornos de negocio.

En este sentido, la innovación de organizaciones criminales como el Cartel de Jalisco Nueva Generación es bastante alta. No es la primera vez que comenten acciones de esta naturaleza ya que han logrado derribar un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana o desquiciar ciudades enteras utilizando a la población como escudo humano.

Adicionalmente, incluso cuando hacen innovaciones, las organizaciones tienen su propio sello en sus operaciones. Por ello habrá que observar de cerca

lo sucedido hoy ya que podría parecerse, por el tipo de armas y organización mostrada, a lo realizado tanto por el Cartel de Sinaloa como efectivamente por el propio Cartel de Jalisco Nueva Generación. Ambas son organizaciones que su innovación esta comprobada, y que eso se debe tomar en cuenta en la investigación en curso.

Desde el punto de vista de la inteligencia, hay 4 factores que hacen que las organizaciones criminales alcancen mayores grados de innovación en sus operativos. Por supuesto los primeros dos son las intenciones y capacidades que tienen y que se han explicado en entregas anteriores. Pero los otros dos son la intensidad y la frecuencia de lucha que tiene la organización criminal. La intensidad tiene que ver con el tipo de enfrentamientos que sostiene la organización (ej. número de muertos, tipos de armas utilizadas, etcétera) y la frecuencia con la cantidad de veces que tienen que estar en la calle combatiendo contra otra organización o contra la autoridad respectiva. Si las organizaciones son llevadas a un límite de sus fuerzas en estos 2 aspectos, entonces es de esperarse que la capacidad de innovación de la organización sea mucho mayor y por lo cual pudieran decidir ejecutar acciones, como el atentado de hoy en la mañana en contra del Secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar Garcia Harfuch.

Frente a la innovación de los criminales, las instancias de seguridad e inteligencia deben reforzar las capacidades de inteligencia y contrainteligencia. Ya la semana pasada hablábamos de la importancia de las operaciones encubiertas y como parece que no están dando resultados dado que la información no es útil a la toma de decisiones. Pero sobre todo entender algo simple y es que para que se realice un atentado, la seguridad de un funcionario debe sobre todo cuidar los puntos de origen, destino y las intersecciones dentro de una ruta. Esa información siempre la posee aquel que quiere atentar contra alguien. El criminal no sabe todo lo que haremos en el día, pero si sabe de dónde sale (domicilio o trabajo) y a dónde llegara al final del día. Aunado a que el alto perfil en los traslados de funcionarios (camionetas, escoltas, etcétera) los pone en la mira de los delincuentes en lugar de protegerlos.

Finalmente, dentro de estas variables hay que tomar en cuenta que los criminales son violentos, pero también se presume que son racionales. Es decir, la capacidad de innovación siempre estará limitada por el análisis costo vs. beneficio que realicen de su acción. Los criminales conocen las historias de otros criminales y saben que el estirar demasiado la cuerda frente a la autoridad puede tener consecuencias desastrosas para los líderes y la propia organización. Ahí están los ejemplos del cartel del golfo, los caballeros templarios, los zetas, el cartel de jalisco, etcétera.

Por ello es que la hipótesis del atentado, producto solo de las acciones en contra de los delincuentes, no es suficiente. No es el primer secretario de seguridad en la Ciudad de México que afecta los intereses de criminales, pero si el primero que sufre un atentado de esta naturaleza ¿Por qué los criminales quisieran innovar así?

Recomendación estratégica. El atentado en contra del Secretario de Seguridad tiene que verse de forma amplia y no solo como producto de las afectaciones que ha sufrido una organización criminal. Hay cosas que no encajan, entre otras que no puede perderse de vista la zona del atentado (muchas cámaras, mucha vigilancia, otros equipos de seguridad de personas que viven en la zona, etcétera). Quien haya sido pudiera realizarlo también por otras razones tales como 1) meter presión política ya sea a la Ciudad de México o al propio Gobierno de México, o 2) realizar un ataque sorpresa para mostrar músculo y mandar un mensaje del tipo de innovación en sus operaciones y la nueva forma de amedrentar a la autoridad ya sea local o federal.

* Francisco Franco Quintero Mármol es Maestro en Inteligencia y Seguridad Internacional por el King´s College London, catedrático y conferencista en temas de inteligencia y seguridad y Director de CIS Pensamiento Estratégico.

Siguelo en @ffrancoqm

4 Comentarios

  1. Excelente análisis Maestro; un hecho sin precedentes que sin duda obliga a los gobiernos (local y federal), ha marcar un hito en su política de seguridad.

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    • Muchas gracias. Habrá que seguir el caso detenidamente para actuar mejor frente a la criminalidad

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  2. Su reflexión sobre este suceso es muy interesante y útil. Yo no soy especialista, pero los ejes de análisis que usted aborda me dan luz en mi trabajo antropológico sobre migración y crimen organizado en la frontera de Tamaulipas. Gracias.

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